Un arroz que no se daña cuando le hablas bonito ¿Evidencia científica?

Siendo tan vital para nosotros, no es de extrañar que en torno al agua se hayan elaborado toda clase de mitos, bulos y leyendas; atribuyéndole toda clase de poderes mágicos.

Este no es un tema nuevo en esta sección. Ya hemos aclarado que el agua no tiene memoria, y hemos hecho un pequeño compendio de otros mitos relacionados. Pero como internet es incansable a la hora de elaborar bulos (cada cual más fantasioso que el anterior), nos llega un sorprendente video que al parecer nos aporta una “Evidencia científica que prueba que pensamientos e intenciones pueden alterar físicamente lo que nos rodea”.

Es difícil que no lo haya visto, ya que ha irrumpido con fuerza en las redes sociales. Muchos partidarios del pensamiento positivo, las energías, las vibraciones y el buen rollo lo han levantado como bandera, pero si no ha tenido la suerte de verlo, aquí se lo mostramos:

Esta es otra de las ocurrencias del “Dr” Masaru Emoto, un conocido charlatán que afirma que si le dices cosas bonitas al agua, si rezas cerca de ella, si piensas en cosas positivas o le pones música clásica, esta producirá cristales “hermosos” una vez congelada, mientras que si haces lo contrario, el resultado serán cristales amorfos y muy “feos”.

No es de extrañar que la comunidad científica no tome en serio las afirmaciones de Emoto. Entre sus críticas destacan la poca seriedad de sus experimento, los sesgos más que notables al elegir y evaluar las muestras y las pobres evidencias que aporta para respaldar sus afirmaciones.

Consciente de esto, en 2008 diseñó un experimento que pretendía dejar de lado todas estas críticas. Para ello unió fuerzas con Dean Radin y publicó un trabajo titulado “Efectos de la intención a distancia sobre la formación de cristales de agua Una replicación triple ciega”.

El experimento consistía medir la “belleza” de los cristales de hielo que producían 2 botellas de agua mineral ubicadas en un punto tan distante como California, a las que se “trataron” mediante la “sugestión” de tres grupos de personas de 1000, 450 y 500 respectivamente, ubicadas al otro lado del océano atlántico, en tres lugares distintos de Alemania para ser exactos.

Para darle validez científica, otras dos botellas de la misma marca actuaron como “controles próximos” ubicándolas justo debajo de la mesa que sostenía las botellas a tratar. Para finalizar, otras dos actuaron de “controles lejanos” y estaban en otro piso del mismo edificio.

Si la hipótesis de Emoto y Radin es cierta, los cristales producidos por el agua “tratada” debería producir cristales “hermosos” en mayor proporción que las no tratadas.

Para saber si los cristales “son hermosos o no”, se sometieron al escrutinio de 2,579 voluntarios a través de internet, quienes evaluaban la belleza de los cristales en una escala del 0 al 6, sin saber a que muestra pertenecían.

No era la primera vez que habían algo similar. Ya en 2006 habían diseñado un experimento exactamente igual, sin embargo, los investigadores descubrieron que los fotógrafos encargados de obtener las imágenes de los cristales de hielo “buscaban” los mas hermosos de entre todos los cristales formados en la muestra, mientras que en el agua no tratada, buscaban los más “feos y amorfos”. No resulta sorprendente que en ese primer experimento, el agua tratada produjera un grado de belleza de 2.88 sobre 6 mientras que la no tratada produjera solo un 1.88 sobre 6.

Ante tal sesgo por parte del equipo de Emoto, los investigadores optaron por fotografiar un área muy concreta de la muestra, aquella donde se producían el mayor número de cristales de hielo. De esta forma, todas las fotos provendrían del mismo lugar, y los fotógrafos no sabrían si están fotografiando muestras tratadas o no.

Eliminando todo sesgo posible en el experimento, el resultado no podría ser otro: las muestras “tratadas” recibieron una valoración media de 1.8, las del agua de “control próximo” de 1.6 y las del agua de “control distante” de 1.9. Esto supondría el golpe definitivo para Emoto y sus cristales “hermosos”, pero como buen charlatan, continuó con su carrera de vendedor de “crece pelos”, haciendo como si ese experimento jamás hubiese existido. Si alguien le pregunta por el experimento, le responderá que “las muestras tratadas obtuvieron una puntuación mayor (1.8 sobre 6) que las del grupo de control cercano (1.6 sobre 6), ignorando por completo a las de control lejanas, que fueron superiores a las tratadas.

Pero volviendo al asunto del arroz: No resultar raro que este “experimento” haya despertado el interés de un público que desconoce la trayectoria de este timador. El hecho de pensar que nuestras actitudes, nuestros pensamientos (o una etiqueta pegada sobre un frasco) pueda influir sobre el agua y sobre la materia orgánica despierta un gran interés en la población, pero cabría preguntarse: ¿por qué no ha sido publicado un descubrimiento de tal magnitud en una revista científica de prestigio?

Para publicar un trabajo en una de estas revistas, es necesario seguir RIGUROSAMENTE el método científico, descartando cualquier posible sesgo del experimento y siguiendo el método de doble ciego… que a Emoto no parece gustarle.

Debo confesar que soy el primero al que le gustaría que este experimento fuese cierto, pero como tantas cosas que veo a diario en internet, este es uno más de los miles y miles de bulos que habitan en el ciberespacio, corriendo de forma viral de ordenador en ordenador mientras el sr Emoto aumenta su ya abultado patrimonio a base de vender humo, o mas concretamente aparatos que “limpian el agua de sus memorias, la reconecta con su frecuencia vibracional original y la carga con nuevas frecuencias”.

Puede hablarle todo lo que quiera al arroz, pero mejor guárdelo en la nevera, que por muy bonitas que sean sus intenciones, este se terminará dañando… es cosa de la naturaleza, y eso sí que está probado.

Recuerde, si duda de la veracidad de lo que ve en internet, no lo comparta… piense que en internet siempre es 28 de diciembre.

P.D. si conoce usted algún bulo del que quiera que hablemos, o tiene dudas acerca de la veracidad de alguno en concreto, no dude enviármelo a aplazab@gmail.com, indicando el enlace.

 

Publicado en la sección Bulos de Internet de Sierra Norte Digital. Para ver el artículo original, haz click AQUÍ

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